¿Cómo puede una empresa obtener constancias DC-3 para su plantilla?
- Equipo Editorial - Capacitación DC3
- 10 jul
- 4 min de lectura
El proceso puede variar según el tipo de empresa, número de participantes, ubicación y cursos requeridos. Sin embargo, una forma ordenada de obtener constancias DC-3 para los trabajadores puede seguir estos pasos:
1. Identificar las necesidades de capacitación
El primer paso es revisar qué áreas, puestos o actividades requieren capacitación.
En una empresa industrial, esta revisión puede incluir áreas como:
Mantenimiento.
Operación.
Seguridad e higiene.
Supervisión.
Almacén y logística.
Producción.
Brigadas.
Personal técnico.
Personal contratista.
Trabajadores expuestos a riesgos específicos.
La empresa debe preguntarse:
¿Qué actividades realiza el personal?
¿Qué riesgos existen en cada puesto?
¿Qué cursos son necesarios para reducir esos riesgos?
¿Qué evidencia de capacitación se necesita conservar?
¿Qué áreas requieren actualización?
¿Qué personal nuevo debe integrarse al plan de capacitación?
Este diagnóstico ayuda a evitar cursos improvisados y permite construir un plan más útil para la empresa.
2. Definir los cursos requeridos por puesto, área o riesgo
Una vez identificadas las necesidades, la empresa debe seleccionar los cursos adecuados.
Por ejemplo:
Si el personal realiza trabajos en altura, puede requerir capacitación relacionada con NOM-009-STPS.
Si el personal da mantenimiento a instalaciones eléctricas, puede requerir capacitación en NOM-029-STPS o seguridad eléctrica.
Si existen operadores de montacargas, puede requerirse capacitación en manejo y almacenamiento de materiales.
Si el equipo interviene maquinaria o fuentes de energía, puede requerirse capacitación en Sistema LOTO.
Si hay riesgos eléctricos específicos, puede considerarse capacitación en NFPA 70E o temas relacionados con seguridad eléctrica.
Si se realizan actividades en áreas con electricidad estática, puede requerirse capacitación relacionada con NOM-022-STPS.
La clave es que el curso responda al riesgo y a la operación, no solo a una lista genérica de temas.
3. Contratar capacitación para los trabajadores
Después de definir las necesidades, la empresa puede contratar a un proveedor de capacitación que apoye con la impartición del curso, la evaluación y la documentación correspondiente.
En este punto es importante revisar que la capacitación esté orientada a empresas y no a cursos genéricos sin relación con la operación.
Una buena capacitación industrial debe considerar:
El tipo de empresa.
El giro o sector.
El número de participantes.
La ubicación.
La modalidad: en sitio, mixta o según necesidad.
El perfil de los asistentes.
Los riesgos reales de la operación.
La evidencia documental requerida.
Cuando la capacitación se adapta al contexto de la empresa, el aprendizaje es más útil para los trabajadores y más valioso para la organización.
4. Impartir el curso con enfoque práctico y operativo
La capacitación debe ayudar al trabajador a comprender los riesgos de su actividad y la forma correcta de realizar sus tareas.
En empresas industriales, no basta con una explicación teórica. Muchos cursos requieren ejemplos, análisis de casos, revisión de procedimientos, prácticas, checklists, simulaciones o ejercicios relacionados con la operación diaria.
Por ejemplo:
En trabajos en altura, conviene reforzar riesgos, controles, EPP, permisos y condiciones seguras.
En seguridad eléctrica, es clave revisar riesgos eléctricos, procedimientos y medidas preventivas.
En montacargas, debe abordarse la operación segura, inspección, maniobras y condiciones de trabajo.
En LOTO, es importante comprender el control de energías peligrosas antes de intervenir equipos.
En mantenimiento industrial, la capacitación debe conectarse con actividades reales del personal.
Una DC-3 tiene más valor cuando respalda una capacitación que realmente ayuda al trabajador a realizar mejor y de forma más segura su actividad.

5. Evaluar a los participantes
Para emitir una constancia DC-3, el trabajador debe haber participado y aprobado la capacitación o evaluación correspondiente.
La evaluación puede incluir exámenes, ejercicios, prácticas, participación o revisión de conocimientos, según el tipo de curso y el alcance definido.
Para la empresa, esta parte es importante porque permite respaldar que la capacitación no fue solo asistencia, sino que hubo una validación del aprendizaje.
La evaluación también ayuda a detectar áreas de oportunidad, reforzar temas críticos y mejorar futuras capacitaciones.
6. Emitir las constancias DC-3
Una vez concluido y aprobado el curso, se pueden emitir las constancias DC-3 correspondientes a los trabajadores capacitados.
Estas constancias deben contener información relacionada con:
Datos del trabajador.
Datos de la empresa.
Nombre del curso.
Duración.
Periodo de ejecución.
Área temática.
Datos del instructor o agente capacitador.
Firmas correspondientes.
Información necesaria para respaldar la capacitación.
La empresa debe conservar copia de las constancias e integrarlas dentro de su expediente de capacitación.
7. Integrar la evidencia documental
Además de la DC-3, una empresa puede necesitar conservar otros documentos para tener un expediente más completo.
Entre los entregables más útiles están:
Lista de asistencia.
Evaluaciones o exámenes.
Evidencia fotográfica.
Reporte de resultados.
Diploma de participación.
Diagnóstico de capacitación.
Plan anual de capacitación.
Relación de trabajadores capacitados.
Evidencia por curso, fecha, área o grupo.
Esta documentación ayuda a ordenar mejor el proceso y facilita responder ante auditorías internas, requerimientos de clientes, aseguradoras o inspecciones.
8. Presentar listas de constancias cuando corresponda
Además de entregar la constancia al trabajador, las empresas deben considerar la presentación de listas de constancias de competencias o habilidades laborales conforme a los trámites y lineamientos aplicables de la STPS.
Esto no debe confundirse con emitir una DC-3 individual. La empresa necesita conservar su documentación y cumplir con los procesos que correspondan según su tamaño, obligaciones y situación específica.
Por eso, es recomendable que el área responsable de capacitación, recursos humanos o seguridad mantenga ordenada la información de los trabajadores capacitados.